lunes, 10 de diciembre de 2012

REFORMANDO AL TPU CON MAS CORREDORES COMPLEMENTARIOS


Presentamos aquí un artículo publicado en el diario El Comercio en donde comprobamos una vez más que la tal reforma del transporte tan anunciada por el MML, no es otra cosa que un negociado de buses y más vías segregadas matizado con ciertas órdenes terminantes al transporte desreglamentado que no encajan en su forma de operar, 


como es el caso de obligarlos a tener a los choferes a sueldo fijo cuando la forma de operar, totalmente prostituida, consiste en concesionar la ruta a choferes que deben presentarse con su bus. En resumen, sigue extendiéndose un servicio mal planificado, como es el Metropolitano, que comenzó durante la administración del fenecido alcalde Alberto Andrade, en franca “guerra” con los desreglamentados, como si estos fuesen una plaga y en competencia temerosa con el resucitado tren eléctrico, mal llamado “Metro de Lima” y que estuvo paralizado por más de 20 años. Así las cosas, ¿Qué podemos esperar de un servicio tan importante como este, que ahora está en manos de gente inexperta?

Este problema se agudiza por el hecho que el usuario común no tiene la menor idea de cómo es un buen servicio de transporte público y por tanto, no tiene capacidad para evaluar el servicio que le están ofreciendo. Se contentan con tener buses nuevos y relativamente veloces por desplazarse por vías segregadas y esperando que los pasajes estén a la altura de sus bolsillos. No se dan cuenta, sin embargo de los errores cometidos en el diseño del sistema Metropolitano que por el capricho de hacer circular varia líneas por un COSAC, originan un espaciado larguísimo del andén de abordaje de los buses. Este es el caso de ciertas estaciones, como Javier Prado, en donde la longitud del andén puede extenderse hasta 300 metros y a los que hay que añadir cerca de 500 metros más para llegar al punto de entrada de la estación, debido a la orden municipal de distanciar los paraderos del TPD a un mínimo de 600 metros. Otro detalle es que por el hecho de alejar al transporte público desreglamentado a más de 400 metros de la ruta del Metropolitano, las verdaderas víctimas son los usuarios del sistema a los cuales se les obliga a caminar más de la cuenta.

Los buses alimentadores del Metropolitano no tienen puntos de partida que garanticen un llenado significativo inicial, condición fundamental para que un transporte masivo troncal sea eficiente. Un transporte masivo no necesariamente se limita a tener buses grandes sino que estos se deben llenar por lo menos al 80% en el punto de partida. ¿De que sirve tener un bus grande con cuatro pasajeros a bordo?

Nos hemos visto obligados a exponer ciertos puntos de vista para ayudar a los lectores a comprender lo bueno y lo malo del servicio de transporte público que nos están ofreciendo y poder intuir cual será su futuro.

Pasemos a comentar el artículo en cuestión, con nuestros comentarios intercalados en color azul para que el lector pueda relacionarlos directamente al tema expuesto por el periodista que en este caso es el señor Henry F. López Tafur. 

EL COMERCIO
Domingo 2 de diciembre de 2012
SERVICIO RAPIDO Y ECONOMICO
Lima busca captar más usuarios de buses con reforma del transporte

Repetimos aquí el título de la fotografía anterior: CARA Y SELLO. Para ahorrar tiempo y dinero, muchos limeños prefieren viajar en el Metropolitano que en sus vehículos, que suelen quedarse detenidos en medio del tráfico.”

A decir verdad, este comentario será una meta de los señores del MML, por que si eso fuese cierto el caos vehicular habría disminuido significativamente y realmente es todo lo contrario, como ellos mismos lo afirman. Es cierto que mucha gente prefiere usar el bus y no el auto pero ese bus también puede ser del TPD. A nuestro concepto el transporte público es un problema diferente del transporte privado. Mal haríamos en dificultar las facilidades que tiene el conductor privado para desplazarse y estacionarse con el fin de que desista de usar su auto y se resigne a usar el bus. Convertir jirones en paseos en una ciudad con un caos vehicular incontrolable es francamente un error de criterio.


En cuestiones estadísticas no comentaremos así que estaremos de acuerdo en que el 83% de los limeños viajamos haciendo uso del TPU en general y lógicamente también estamos de acuerdo en que una correcta gestión del tránsito aliviará la circulación y esto está en contra de lo que está haciendo el MML, haciendo paseos peatonales en el jirón Ica, cuando todavía no se ha resuelto el caos vehicular ocasionado por los autos particulares y los buses del sistema desreglamentado (TPD); Prohibiendo virajes hacia la derecha en la avenida Abancay, prohibiendo que los pasajeros puedan tomar o dejar los buses mientras la luz de semáforo esté en rojo. En su lugar han establecido paraderos después de los semáforos, que son insuficientes, dado el número abismal de líneas que pasan por las avenidas principales. Realmente un descriterio. Las verdaderas víctimas son los pasajeros que muchas veces no pueden apearse en los paraderos deseados, por falta de espacio a pesar de que se dispone de cerca de 50 metros. Además no se quiere reconocer que en Lima hay un caos vehicular ocasionado por un exceso de buses, que no se pueden retirar por que esos mismos buses dan servicio en las zonas terminales y ahí son insuficientes.
Otro detalle a considerar es el exceso de taxis que es producto del mal servicio de los buses. La solución en las avenidas Abancay y Manco Cápac, a mi entender, es criticable. Casi no hay paraderos de buses y han botado a muchas líneas del TPD para que vayan por otras vías. Si se prohíbe los paraderos en esa avenida entonces la congestión bajará, pero, ¿Acaso es esa la solución? Con toda seguridad esa es una solución pasajera. Lo correcto es estudiar la razón por la cual hay tantos buses circulando por el centro de la capital con un 50% de ocupación, lo cual ha mejorado por que antes pasaban con un 33% de ocupación. Más que una reforma parece una guerra por que realmente ignoran al TPD y lo tratan como si fuesen intrusos y aquí  recordamos que esa forma de operar (desleal y criticable por cierto) fue impuesta por Decreto Ley 651-1991 que tiene valor de resolución suprema. Lo correcto pues es cambiar la forma de operar de los desreglamentados y no hacerles la guerra.

Con respecto al comentario del señor Guerra-García en cuanto a que: “Ahora más personas de los sectores A, B y C, que tienen sus vehículos, usan el Metropolitano por ser un servicio rápido, cómodo y seguro para ir a trabajar.”, consideramos que esa es una opinión muy personal y que por supuesto no compartimos.

En cuanto al comentario del señor Lino de la Barrera, lo correcto es decir que con buenos sistemas de transporte público mucha gente que acostumbra a ir en su auto al trabajo podría eventualmente usar en forma parcial o total ese sistema. El Metropolitano tiene muchos errores que desaniman a usarlo como ese señor opina y entre ellos está el hecho de que se tiene que caminar más de la cuenta para poder abordar un bus. Indudablemente que mejor facilidad de acceso presenta el tren eléctrico elevado limeño.
El señor Derteano no precisa muy bien al decir que en EE.UU. de N.A. la gente se mueve en transporte público. De hecho hay sistemas de TPU en todos los países del mundo y la gente los usa. Quizá quiso referirse a la mayoría de la gente y ahí estamos en total desacuerdo por que en U.S.A. muy poca gente hace uso del transporte público, salvo en los casos de trenes subterráneos de los sistemas de metro.

En tanto no mejoremos la calidad del transporte público, no se va a frenar el tema de la congestión.  Eso lo venimos diciendo desde hace medio siglo y lo único que se acostumbra a hacer cuando las papas queman, es comprar buses nuevos. Pocos saben que el problema del TPU es su estructura de operación y mientras eso no se haga, jamás podremos resolver el caos existente. Las diferentes administraciones que han pasado por el MML, jamás se han preocupado de reglar al TPD con el fin de mejorar su calidad de servicio. Simplemente los van botando de las rutas donde comienza a operar el sistema Metropolitano por que tienen miedo de que a pesar de que el TPD es terriblemente malo, lento y peligroso, la gente los prefiere.
Al señor Alfonso Flórez le decimos que probablemente en esas ciudades también se trata de mejorar las pistas para que el tráfico particular sea más fluido. Aquí, en cambio, se convierten avenidas en paseos peatonales, cada día hay más rompemuelles y ojos de gato destructores de la suspensión y dirección de los autos, incluso en las vías expresas. Los semáforos aunque mejorados, siguen siendo la gran mayoría indiferentes al tráfico existente. Recién se están dando cuenta de las bondades de semáforos con opciones de derecho de paso exclusivas para cada carril.
En cuanto a la central de control que propone, ésta no podría operar si existe congestión incontrolable y ésta es producto muchas veces de falta de carriles de circulación. Aquí nos estamos acostumbrando a construir zanjones. Ya tenemos tres. El zanjón permite que los carriles que antes iban por superficie, circulen ahora libres de interferencias transversales pero el detalle es que solamente se aumenta la eficiencia del carril pero no se aumentan y quizá se disminuye el número de éstos. Una pista elevada. en cambio, como se hace en las ciudades que usted ha mencionado, permite un aumento de carriles. Los carriles elevados se suman a los de superficie.


FACTOR VITAL
La importancia de la educación vial.
Al Jefe de la Policía de Tránsito le decimos que no solamente hay que enseñar a los conductores sino también a los peatones y a los mismos policías. Nadie respeta las rotondas y en el reglamento de tránsito solamente dedican 20 palabras para definir a una rotonda y las preferencias de paso. En los jirones del cercado se vira desde la segunda columna a vista y paciencia del policía de tránsito. Ni la gente ni los policías saben a ciencia cierta en que consiste la señalización horizontal. En el distrito de La Molina creen que la línea segmentada sirve para que los autos de las transversales puedan cruzar. En el zanjón de Paseo de la República hay líneas pintadas erróneamente desde sus inicios en el año de 1964 y que fueron producto de la señalización correspondiente a una salida que posteriormente se corrió más adelante pero la señalización se quedó. Increíble pero cierto; digno de Rypley.
En los EE.UU. de N.A., cuando un vehículo obstruye el paso, se le obliga a virar y continuar por la vía que está circulando. Cualquier reclamo será producto de una multa.



PROGRAMA DE CHATARREO
UNIDADES ANTIGUAS
VEHICULOS
Si cambian varias unidades pequeñas por una grande, éstas tendrán que ser de una misma línea para no afectar a los usuarios de esas zonas, especialmente las terminales. Su frecuencia de circulación forzosamente bajará y en algo disminuirá la congestión en el centro de la capital pero no en forma significativa. Para lograr una descongestión importante, habrá que reestructurar el sistema y eso hasta ahora no se hace. Se indica que hay 17,500 vehículos demás y eso se atribuye a la “proliferación” de kombis y microbuses tipo Coaster y nosotros, por tanto, nos oponemos a ese criterio por que con la imposición del sistema desreglamentado y rutas larguísimas que sobrepasan los 50 Km pasando por diferentes tipos de zonas que impiden identificar algún tamaño de vehículo para atenderlas eficientemente, consideramos que el tamaño ideal es el del microbús tipo Coaster y en segunda instancia la camioneta tipo Kombi. Por ello es que insistimos que antes de cualquier cambio de tamaño de las unidades del TPU, habrá que re estructurarl el sistemaconformando una red debidamente jerarquizada. 

Para el señor Juan Tapia Grillo, la solución del caos vehicular ocasionado por el TPD está en construir más corredores complementarios; es decir, atrincherando más nuestra capital, mientras que nosotros decimos que la solución está en separar los servicios del transporte público de acuerdo al tipo de servicio y jerarquía que prestan y algún día copiarán nuestras ideas considerándolas suyas. Por tanto, el primer paso importante que hay que dar es el de imponer que cada distrito tenga su propio sistema de transporte público local y administrado por el municipio distrital correspondiente. Si hay alguna ordenanza municipal que lo impide, pues habrá que eliminarla o modificarla.

Cada distrito debe tener uno o dos puntos importantes de concentración de estos servicios locales y desde ahí partirán servicios troncales hacia el centro o periferia del cercado limeño. El centro de la capital debe tener su propio servicio de transporte público y su meta será la de intercomunicar plazas importantes que actuarán, a su vez, como terminales de los servicios troncales procedentes de los distritos periféricos. Así, estas líneas que llegan al centro de la capital serán ahora una o dos por distrito y podrán ser reguladas con precisión para atender al público adecuadamente. La cantidad de buses que llegarán al centro con esta nueva disposición del servicio en forma de red, será considerablemente menor.

La cantidad de taxis en Lima son consecuencia del mal servicio del TPU. Tan pronto el servicio mejore significativamente, la necesidad de tomar un taxi disminuirá y la oferta también. En especial servirán para llevar pasajeros en recorridos cortos que no pasen del kilómetro, salvo casos muy especiales como servicios al aeropuerto o estaciones de buses interprovinciales.
Carlos Reyna Arimborgo
carlos@creyna.com


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